El Tribunal Supremo ha dado luz verde al Concello de Oleiros para impugnar la autorización ambiental otorgada por la Xunta a la empresa Limpoil, que planea construir una planta de tratamiento de aceites en el muelle de Oza. Esta decisión no solo beneficia a Oleiros, sino también a A Coruña, permitiendo a ambos municipios proteger los intereses de sus residentes. Aunque el Gobierno gallego había sostenido que no existía 'interés legítimo' para recurrir, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia falló a favor de ambos concellos en el año anterior, una postura reafirmada ahora por el Supremo.

La planta de Limpoil ha estado operando desde 2011, tratando residuos líquidos de embarcaciones que han suscitado preocupaciones por la salud pública y el medio ambiente en ambas comunidades. Ángel García Seoane, alcalde de Oleiros, ha enfatizado la incompatibilidad del proyecto con la actividad pesquera local y ha reafirmado que la única respuesta que aceptará de la Xunta es la renuncia al proyecto. En caso contrario, el regidor anticipa que el asunto podría regresar a los tribunales nuevamente. Además, ha denunciado prácticas pasadas de la empresa, como verter aceites en el mar, lo que agrava su oposición a la planta, describiendo la situación como 'gravísima'.

Con este avance en el litigio, se espera que la Xunta responda a los recursos presentados. El alcalde ha dejado claro que es poco probable que Oleiros acepte la respuesta del Gobierno gallego, lo que anticipa nuevas acciones legales en el futuro.