Las 30 trabajadoras del servicio de limpieza en Oleiros han manifestado su frustración por las difíciles condiciones laborales que enfrentan. Según sus testimonios, la empresa responsable nunca responde a sus quejas, lo que intensifica su desánimo: "Estamos desganadas, ya no sabemos qué hacer". A pesar de cumplir con su horario y realizar su trabajo, sienten que la empresa "se ríe de nosotros".

La situación ha llevado al Concello a multar a la firma canaria con 73.000 euros, mientras que el contrato de esta empresa finaliza en agosto. Las trabajadoras exigen mejoras en sus condiciones laborales y atención a sus necesidades prioritarias, como el suministro de material y revisiones médicas.