La playa de Bastiagueiro fue el lugar elegido para la quema de la falla que representaba a Donald Trump y Benjamin Netanyahu montados en un misil, una acción simbólica que refleja el descontento local hacia las políticas de ambos líderes. Durante el evento, el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, realizó una queimada y lanzó un conjuro en contra de estos 'terroristas e asesinos internacionales', pidiendo que sus cuerpos ardan para purificar al mundo de tanto horror. A pesar de la fuerte crítica política, la celebración se desarrolló de manera tranquila, rodeada de hogueras y el habitual espíritu festivo del San Juan.
El ayuntamiento también facilitó leña gratuita para mantener el entorno limpio, lo que permitió que todos los asistentes disfrutaran de la tradicional festividad con responsabilidad. Aunque el misil no despegó, el evento se vivió con gran expectación, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la noche. Cientos de personas se reunieron para ver la falla arder, acompañada de banderas en apoyo al pueblo palestino, haciendo del evento una importante expresión tanto cultural como política.