El Concello de Oleiros ha decidido realizar análisis de calidad del agua en la playa de Santa Cruz, específicamente en el área del arenal de Portocobo, a fin de demostrar que sus aguas son aptas para el baño. Esta acción surge tras la inclusión de Santa Cruz en el registro de aguas no aptas por el Servizo Galego de Saúde, una situación que el alcalde Ángel García Seoane busca revertir. Durante el izado de la bandera azul de Bastiagueiro, el regidor explicó que la contaminación en esta zona es un problema provocado por una estación de bombeo y las lluvias, que afectan la calidad del agua.

La prohibición del baño en Santa Cruz comenzó en 2016, y aunque logró evitarla temporalmente, volvió a ser una realidad. García Seoane señaló que el objetivo es asegurar que la playa pueda ser tanto puerto como un espacio para el disfrute de los bañistas, y se están llevando a cabo importantes obras en el área para evitar afloramientos de aguas fecales.

La diputada del BNG, Iria Taibo, también cuestionó la falta de señalización respecto a las restricciones de baño, argumentando que la población merece estar informada sobre la calidad del agua y los riesgos asociados. El director de Augas de Galicia, Roi Fernández Añón, indicó que es crucial delimitar los espacios de baño y que la responsabilidad recae en el municipio.