El Concello de Oleiros llevará a cabo análisis de calidad del agua cada 15 días en la playa de Santa Cruz, concentrándose en la zona del puerto y frente al Hotel Portocobo. Esta medida responde a los resultados de los primeros análisis efectuados el 11 de junio, que demostraron que no existen niveles de contaminación en el agua y que los resultados son 'excelentes'. Con el objetivo de cambiar la percepción negativa sobre esta playa, que ha estado considerada no apta para el baño desde 2016, el alcalde, Ángel García Seoane, enfatizó en la importancia de informar a la población sobre la situación actual.
El municipio ha invertido 3,2 millones de euros en la construcción de un tanque de tormentas en 2018, una acción que buscaba mitigar la contaminación durante episodios de lluvias intensas. Sin embargo, la diputada del BNG, Iria Taibo, ha señalado la falta de señalización que informe sobre las restricciones de baño, destacando la necesidad de que la población esté adecuadamente informada. El conflicto se agrava debido a que el Concello defiende que sus análisis contradicen la clasificación impuesta por la Xunta. Por otro lado, se han expresado críticas hacia el uso político de esta situación por parte de partidos como el Partido Popular y el PSOE, que, según el Concello, han intentado desprestigiar la playa y al gobierno municipal de Alternativa dos Veciños.
García Seoane ha insistido en que los resultados de los análisis ponen de manifiesto que el veto decretado por la Xunta no se ajusta a la realidad, recomendando que, aunque no se bañe en la salida del río, sí se puede hacerlo en la playa y el puerto de Santa Cruz. Además, el Concello ha iniciado una campaña para denunciar el abandono de las vías de titularidad autonómica y reclama a la Xunta la mejora de arcenes y aceras en la zona.