Los usuarios del paseo marítimo de Santa Cruz han expresado su creciente preocupación por el estado del firme, que presenta oquedades y un nuevo boquete ocasionado por los últimos temporales. Este deterioro recuerda el incidente de 2011, cuando un camión del servicio de mantenimiento del Ayuntamiento de Oleiros fue 'tragado' por el suelo que se abrió. Los vecinos, que sienten que la infraestructura es peligrosa, han visto cómo se han colocado conos para advertir de las deficiencias, aunque la confianza en la seguridad de la estructura es mínima.

El alcalde, Ángel García Seoane, ha reiterado en numerosas ocasiones su inquietud por la situación del paseo y ha demandado acciones más contundentes por parte de los gobiernos central y autonómico. Además de las oquedades y el boquete reciente, se han detectado grietas en la zona que albergaba las instalaciones de Salvamento Marítimo. La pasarela que conecta el paseo con el castillo de Santa Cruz también requiere reparaciones urgentes, mientras que el Gobierno solo ha prometido realizar un estudio sobre el problema.

El ejecutivo local confía en que Portos de Galicia proceda a reparar el último agujero “o antes posible”, al recordar que anteriores incidencias fueron atendidas con celeridad. Sin embargo, mientras tanto, los usuarios continúan preocupados por el deterioro de la instalación y la seguridad en el área.

Recientemente, se ha trabajado en reforzar la seguridad en el talud de la playa de Naval, donde un desprendimiento tuvo lugar tras los temporales. El Ayuntamiento ha instalado una valla metálica para restringir el acceso a la zona afectada mientras se espera atención de Demarcación de Costas.