En la tarde del 23 de noviembre, los bomberos de Oleiros recibieron un aviso por parte de uno de los responsables de una residencia de mayores, quien informó que había un incendio en el tren de lavado de la cocina, detectado por una trabajadora. Al llegar al lugar, se encontraron con una cocina inundada de humo; sin embargo, el incendio ya había sido sofocado por los profesionales de la residencia de manera eficaz.

El equipo de emergencias se encargó de revisar el estado de la instalación con cámaras térmicas, asegurando los sistemas eléctricos afectados y ventilando adecuadamente el área debido a la presencia de humo tanto en la cocina como en el comedor contiguo. Este incidente pone de manifiesto la importancia de la rapidez en la actuación ante situaciones de emergencia y la coordinación entre los servicios de emergencia y los centros de atención a mayores.