La Vía Ártabra, proyecto fundamental para la movilidad en el área metropolitana de A Coruña, aún no logra establecer su conexión con la AP-9, lo que continúa afectando a Oleiros, donde residen miles de personas que deben desplazarse diariamente. Esta conexión se considera vital para aliviar el tráfico y optimizar los desplazamientos hacia la ciudad y otros municipios cercanos.
A pesar de que algunos tramos de la Vía Ártabra están en funcionamiento, el tramo que enlazará directamente con la autopista sigue pendiente de ejecución. En los presupuestos autonómicos de 2026 hay una mínima partida de 500.000 euros destinada a este proyecto, cuyo coste total se estima en 40 millones. Este desfase entre presupuesto y ejecución evidencia la falta de atención política hacia esta infraestructura, clave para mejorar la calidad de vida en Oleiros, según el gobierno local liderado por Ángel García Seoane.
El Ayuntamiento ha solicitado, además, la instalación de iluminación en tramos ya construidos para asegurar la seguridad de los conductores, bajo la responsabilidad de la Xunta de Galicia. La falta de cumplimiento en estas demandas deja en evidencia el problema mayor de las infraestructuras incompletas en un área en constante crecimiento, donde la planificación de la movilidad debería ser prioritaria para el desarrollo territorial a largo plazo.