El Concello de Oleiros ha alzado la voz debido a la preocupante situación del abastecimiento de agua en la comarca, especialmente por la dependencia existente del depósito general de Bergondo, gestionado por Emalcsa. Aunque Oleiros cuenta con una red de once depósitos que refuerzan la seguridad del servicio, Sada sólo tiene uno y Cambre carece de depósitos, lo que aumenta la vulnerabilidad de todo el sistema.
Para mejorar esta situación, existe un proyecto que propone la construcción de un depósito intermedio entre A Telva y Bergondo. Esta nueva infraestructura, que beneficiaría a Cambre y a las zonas bajas de Oleiros, permitiría un ahorro energético y económico al reducir la necesidad de bombeo hacia Bergondo. Sin embargo, a pesar de que los terrenos necesarios para el nuevo depósito fueron ofrecidos por Oleiros hace más de tres años, las obras siguen paralizadas desde 2010, lo que ha generado gran frustración en el Concello.
Recientemente, el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, ha solicitado una reunión urgente con la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, para reclamar la 'licitación inmediata de las actuaciones' incluidas en el plan estratégico de la red de abastecimiento, que aún no se han ejecutado a pesar de ser aprobadas hace dieciséis años. Seoane ha advertido sobre los serios problemas que podría traer la dependencia de Bergondo, dada la crisis de agua del pasado verano en la que varios concellos tuvieron que implementar restricciones de suministro. En este contexto, tanto Oleiros como Cambre han enfatizado la necesidad de crear un 'frente común' para mejorar un sistema que consideran obsoleto y deficitario. Así, avanzar en estas obras no solo es vital para Oleiros, sino para toda el área metropolitana.