Los residentes de la calle Manuel Pardo de Andrade, también conocida como AC-183, ubicada en el entorno de Arillo en Oleiros, han manifestado su descontento por la falta de servicios básicos durante décadas. A pesar de vivir en una zona de creciente tráfico, los vecinos carecen de aceras, lo que pone en riesgo su seguridad al salir a la calle. Eva, una de las vecinas, relata que la situación ha llevado a varios accidentes en la vía, lo que ha generado una creciente preocupación entre los moradores.
Los residentes han presentado múltiples escritos a la Xunta solicitando mejoras, y aunque se les ha informado que su calle está incluida en un futuro plan de reformas, no hay noticias sobre la implementación de aceras. Además, la falta de agua y alcantarillado ha sido objeto de reclamaciones desde 2012, y aunque se incluyó una partida de 400.000 euros en los presupuestos de 2025 para la mejora de estos servicios, la situación actual sigue siendo insostenible.
La frustración de los vecinos es palpable. María, una de las residentes, comparte su decepción tras mudarse al área buscando un entorno más natural, para encontrar que su comunidad se siente ignorada y relegada. Con la promesa de que cada vivienda debería aportar alrededor de 8.000 euros para la instalación de estos servicios, la incertidumbre persiste, dejando a los vecinos en una situación difícil y sin esperanzas a corto plazo para mejorar su calidad de vida.