El Banco Santander ha confirmado el cierre de su oficina en Santa Cruz para el próximo 10 de abril. Esta decisión afecta a una de las áreas más densamente pobladas de Oleiros, incluyendo a más de 15.400 vecinos de las parroquias de Liáns y Dorneda, así como a alrededor de 750 empresas y autónomos que ahora deberán desplazarse a la oficina de Perillo para recibir atención presencial. Esto se enmarca dentro de una política más amplia de reducción de sucursales, que ha llevado al cierre de cerca de 200 oficinas en toda España en el último año.
Ángel García Seoane, alcalde de Oleiros y líder del partido municipal Alternativa dos Veciños, ha manifestado su preocupación por las implicaciones de este cierre, catalogándolo como una "total exclusión social y financiera". Actualmente, Santa Cruz solo contará con dos sucursales y cuatro cajeros automáticos después del cierre, lo que limita severamente las opciones de atención bancaria para los residentes.
La Asociación de Vecinos Santaia, a través de su presidenta Ana Pallares, también ha expresado su descontento, destacando la necesidad de atención presencial, especialmente para las personas sin habilidades digitales. Este cierre ha generado un importante malestar en la comunidad, con críticas intensificadas por el PSOE de Oleiros, que ha solicitado al Ayuntamiento que rompa toda relación con el Banco Santander si la entidad no revierte su decisión. Argumentan que la eliminación de este servicio tendrá un impacto negativo en el tejido económico local y en la vida diaria de los ciudadanos de Santa Cruz, y piden que se tomen medidas concretas a fin de frenar esta situación.