La Rugulopteryx okamurae es una planta submarina de origen japonés que se ha convertido en una invasión preocupante a lo largo de las costas de Galicia. Este alga, que se ha identificado como uno de los "principales focos" de la región, se encuentra en la costa de A Coruña, especialmente en la zona frente a Durmideiras y el cementerio de San Amaro. Su avance ha sido tan agresivo que se ha alertado sobre su impacto negativo en la biodiversidad autóctona.

Recientemente, expertos de la Universidade de Santiago de Compostela han realizado un estudio de campo en esta área, confirmando que el alga cubre rocas submareales y que su población es densa. Además, se ha registrado su dispersión hacia Oleiros, donde se ha encontrado en cantidades moderadas en charcas, lo que implica que su expansión responde a la colonización de este foco principal.

El proyecto de investigación denominado Algasdet está llevando a cabo un muestreo en 90 localidades de la costa gallega para detectar rastros de este alga utilizando técnicas innovadoras de ADN. La Xunta de Galicia ha alertado sobre el impacto ambiental que la Rugulopteryx okamurae puede tener, advirtiendo que su crecimiento sin precedentes podría alterar de manera irreversible la estructura de los ecosistemas marinos locales.