El Concello de Oleiros ha expresado su preocupación por los efectos negativos que la ley de educación digital está teniendo en los niños y niñas de Galicia. Se argumenta que la exposición a dispositivos tecnológicos en las aulas no representa un avance, sino un retroceso que genera graves consecuencias, como ansiedad, déficit de atención y una dependencia patológica de la tecnología, comparándose incluso con los daños causados por las drogas en el pasado.

Oleiros continúa defendiendo un modelo educativo centrado en el contacto humano, el uso de papel y la interacción real. Para ello, el Concello ha decidido invertir un millón de euros en actividades como excursiones, deportes y programas de prevención de adicciones, promoviendo un enfoque educativo más saludable. El Ayuntamiento subraya que el progreso no consiste en estar conectados a dispositivos durante largas horas, sino en proporcionar a los niños una infancia creativa y libre de adicciones impuestas por la tecnología.