El Ayuntamiento de Oleiros ha expresado su rotundo rechazo al anteproyecto de la Ley de educación digital de Galicia, presentado por la Xunta. Según el Concello, esta norma podría tener consecuencias negativas para la salud mental y física de la infancia, al fomentar un modelo educativo excesivamente dependiente de las pantallas. Oleiros alerta que la exposición temprana a dispositivos tecnológicos no representa un avance pedagógico, sino un retroceso que podría generar problemas como ansiedad, déficit de atención, aislamiento social y dependencia.
El anteproyecto busca regular la integración de la educación digital en el sistema educativo gallego, promoviendo el uso seguro y responsable de la tecnología. Sin embargo, desde Oleiros se critica la idea de proporcionar una cuenta de correo electrónico a niños de 10 años, considerando que puede ser 'indignante'. El gobierno local acusa a la Xunta de ignorar informes científicos que advierten sobre los efectos adversos de un uso excesivo de la tecnología desde temprana edad, comparando el impacto potencial de las pantallas con los daños sociales causados por la heroína en los años 80.
Frente a este modelo tecnológico, Oleiros aboga por una educación centrada en el contacto humano y actividades presenciales. El Concello ha destinado un millón de euros a programas educativos que incluyen excursiones, deportes, danza, visitas a bibliotecas y programas de prevención de adicciones. El Ayuntamiento defiende que el progreso educativo debe medirse no por el tiempo conectado a dispositivos, sino por la capacidad de garantizar una infancia saludable y creativa.