La sarna ha vuelto a surgir en Oleiros, específicamente en la residencia Emera, ubicada en Bastiagueiro. Desde el 9 de abril se han confirmado trece casos, compuestos por nueve residentes y cuatro trabajadores del centro. La dirección de la residencia notificó los primeros síntomas a la Consellería de Sanidade el 14 de abril, lo que llevó a la activación de un protocolo de urgencia que incluye medidas de control, desinfección y tratamiento profiláctico para todos en las áreas afectadas, incluso aquellos sin síntomas.

La preocupación entre los familiares de los afectados es palpable, especialmente considerando que la residencia ya había enfrentado brotes similares el año pasado, en febrero y agosto, que involucraron a cuatro y dos personas, respectivamente. Además, las autoridades sanitarias han advertido sobre la alta contagiosidad de la sarna, especialmente de la variante noruega, que es más contagiosa y ha provocado otro brote en el Hospital Provincial de Conxo, en Santiago, donde está afectada una veintena de profesionales sanitarios.

La tardanza en la notificación por parte de la residencia pone de relieve la importancia de sistemas de alerta temprana, dado que el periodo de incubación de la sarna puede extenderse entre tres y seis semanas. Las autoridades recuerdan que, aunque la sarna no está relacionada con la higiene personal, su tratamiento es eficaz y rápido, permitiendo que una persona deje de ser contagiosa en apenas veinticuatro horas tras la primera dosis del tratamiento.