En el área metropolitana de A Coruña, Oleiros destaca por su elevada renta per cápita y su tamaño, pero es el único concello de la comarca que no cuenta con una Unidad de Atención Temprana. Este servicio se dedica a atender a menores de 0 a 6 años con problemas de desarrollo y es apoyado económicamente por la Xunta, que cubre entre el 75% y el 100% del coste. A pesar de la necesidad de este recurso, el gobierno local, encabezado por Alternativa dos Veciños, se resiste a establecerlo, argumentando que la competencia recae en la Xunta.
La ausencia de esta unidad obliga a las familias de Oleiros a desplazarse a A Coruña o a afrontar los costos de terapias privadas. Las voces de la oposición han intentado hacer eco de esta problemática en el pleno municipal, aunque sus peticiones no han tenido éxito. Una de las madres afectadas, Iria Prado, ha compartido su experiencia de gastos superiores a 700 euros mensuales en terapias para sus hijos, lo que resalta la urgencia del servicio. Iria afirma que no está sola en su lucha y que se están recogiendo firmas para presentar ante el Valedor do Pobo.
Esta situación plantea un desafío no solo para las familias oleirenses, sino también para la relación entre los diferentes niveles de gobierno en Galicia, que deberían colaborar para atender estas necesidades cruciales.