El Ayuntamiento de Oleiros ha fijado el 15 de septiembre como la fecha límite para que la empresa propietaria del antiguo concesionario Opel en Perillo realice la demolición del edificio, después de un plazo de cuatro meses concedido el 15 de mayo. La preocupación de los vecinos por el estado de abandono de las instalaciones ha sido el principal motor detrás de esta decisión. La situación se volvió crítica tras un incendio que ocurrió el 10 de mayo, provocado en unos palés dentro de la nave, y que fue sofocado por los bomberos gracias a su rápida actuación.
El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, ha estado al tanto de la situación, que había generado numerosas quejas entre los vecinos incluso antes del incendio. Las antiguas instalaciones, que ocupan una superficie de grandes dimensiones alrededor de la avenida das Mariñas y la calle As Garridas, se habían convertido en un foco de suciedad y riesgo debido a su deterioro y acumulación de basura.
Si la propiedad no lleva a cabo la demolición antes del 15 de septiembre, el Concello procederá mediante una ejecución subsidiaria, lo que significa que el Ayuntamiento asumirá los costos de la demolición inicial para asegurar la seguridad del área, y posteriormente reclamará a la propiedad el importe correspondiente. Esta acción responde a la política municipal de intervención en inmuebles abandonados que pueden representar un peligro para la comunidad.