La Panadería Lorbé, inaugurada por Gumersindo Porto y María Montero hace casi 80 años, sigue siendo un referente en Oleiros. Cada mañana, los fogones de este emblemático local siguen encendidos, ofreciendo productos que han pasado de generación en generación. María García, la nieta de los fundadores, dirige el negocio con la intención de preservar la esencia familiar.

Uno de sus productos más emblemáticos es la torta larpeira, cuya receta ha perdurado desde la bisabuela de María. Aunque la falta de patente de esta tarta sea motivo de risa, lo importante es el legado compartido y el éxito que ha cosechado la panadería a lo largo del tiempo. Su historia está marcada no solo por la tradición, sino también por la adaptación de su oferta, incluyendo panes de diversas variedades que han sido reconocidos, como el chapatón de trigo.

La panadería no solo ha sido un negocio familiar, sino también un apoyo para la comunidad. En tiempos difíciles, Gumersindo y María ofrecían grandes bollos a marinero, asegurando que nadie se quedara sin pan en su mesa. Así, la Panadería Lorbé no solo es un lugar de venta de pan, sino un símbolo de solidaridad y perseverancia en Oleiros.