La Casa Carnicero, que fue un símbolo arquitectónico en Oleiros, fue demolida hace seis años, pero sus restos aún permanecen cerca del puente de A Pasaxe. En este lugar destaca una palmera que sobrevivió a su derribo y representa una época de esplendor. Sin embargo, esta palmera está en peligro debido al picudo rojo, un conocido insecto que afecta a las palmeras. El Concello de Oleiros, propietario de la parcela, está implementando tratamientos para salvar el ejemplar.
El edificio, construido entre 1913 y 1916 por el empresario Enrique Carnicero y el arquitecto Rafael González Villar, fue desmantelado debido a un incendio y problemas estructurales. Esto llevó al alcalde Ángel García Seoane a ser juzgado por su decisión de demoler la casa, aunque finalmente fue absuelto. Ahora, la palmera se convierte en el único testimonio visible de la historia de esta construcción modernista.