La Inspección de Trabajo ha instado a la Dirección de la Residencia de Mayores de Oleiros a introducir mejoras urgentes en sus procedimientos e instalaciones. La orden llega tras una denuncia presentada por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que valora positivamente la actuación inspectora.
El sindicato denunció las presiones ejercidas sobre el personal Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). Según CSIF, la Dirección del centro emitió advertencias escritas al personal en relación con incidentes de fugas de residentes con deterioro cognitivo, calificando estas comunicaciones como una forma de intimidación. Para el sindicato, este tipo de medidas generan riesgos psicosociales importantes, incluyendo estrés y miedo a sanciones entre los trabajadores.
La residencia, que depende de la Xunta de Galicia, deberá implementar los cambios ordenados por la Inspección de Trabajo para mejorar tanto los protocolos de funcionamiento como las condiciones laborales del centro.