El Tribunal Supremo ha respaldado al Concello de Oleiros al inadmitir el recurso de casación presentado por la Xunta de Galicia en relación a la planta de tratamiento de residuos de LIMPOIL ubicada en el puerto de Oza. Esta decisión se suma a la ya emitida sobre el Ayuntamiento de A Coruña, reafirmando que ambos municipios están legitimados para impugnar la autorización concedida por la Xunta. A partir de ahora, la Consellería de Medio Ambiente deberá revisar el recurso presentado por Oleiros, que había sido inicialmente desestimado, y asumir las costas judiciales.

El Ayuntamiento sostiene que la autorización ambiental integrada otorgada a LIMPOIL debe ser anulada por ser contraria a derecho. Se plantean serias preocupaciones respecto a la localización de la planta, situada en la ría y cerca de playas como Oza y Santa Cristina, así como en áreas de interés pesquero y marisquero. Además, se destacan deficiencias en la evaluación ambiental, carencia de protocolos de seguridad y una gestión inadecuada de aguas residuales. Oleiros ha recordado que ya había denunciado a la empresa en 2002 por vertidos contaminantes, reafirmando su compromiso con la defensa del medio ambiente y la salud de la comunidad local.