Magdelis Fernández y su esposo Francisco, regentores de una cafetería en Perillo, Oleiros, atraviesan un periodo de preocupación intensa tras el catastrófico terremoto que ha sacudido Venezuela. Durante la madrugada del jueves, ambos permanecieron en vela revisando las alarmantes noticias que llegaban de su país natal. "Imágenes como las que estoy viendo no las había visto nunca", comenta Magdelis, quien ha estado en Galicia durante ocho años, promoviendo la cultura venezolana a través de su cafetería.
La familia de Magdelis está ubicada entre Isla Margarita y Caracas. Desde el temblor, ha intentado comunicarse con su hermana, pero han encontrado dificultades debido a la falta de señal en las zonas más devastadas, como La Guaira. Magdelis ha recibido informes de amigos que confirman que la situación es crítica, con edificios colapsados y un creciente temor por posibles réplicas del sismo. Además, menciona el angustiante rescate de su suegra, que estaba atrapada en un edificio dañado.
Su cafetería se ha convertido en un centro neurálgico para la comunidad venezolana en Galicia, donde muchos compatriotas comparten sus propias preocupaciones y se mantienen informados sobre la situación en su país. Magdelis recuerda los devastadores temblores de 1997 y la catástrofe de 1999, lo que realza la gravedad de la actual crisis. Mientras tanto, continúan esperando noticias sobre sus seres queridos, con una mezcla de esperanza y desesperación.