Oleiros se convierte en la 'pequeña Galifornia' durante los meses de verano, donde la sencillez de un buen desayuno, como unas tostadas del Pan da Moa, inicia un día perfecto. Con 972.000 metros cuadrados de zonas verdes y playas como Santa Cristina y Bastiagueiro, que cuentan con banderas azules, se ofrece un espacio ideal para pasear contemplando el mar.

Los bares de Santa Cruz, como El Refugio y La Parrocha Dorada, son paradas obligatorias para disfrutar de deliciosas tapas. La tarde puede dedicarse a actividades acuáticas, ya sea en la piscina o en la playa, donde la limpieza del mar y el cuidado de las instalaciones destacan.

El tiempo de ocio se complementa con lecturas y el ambiente acogedor de terrazas como Vaiche Boa, donde el paisaje evoca la Californiana, reafirmando la belleza de Oleiros. Al caer la noche, A Coruña ofrece una vibrante vida nocturna, completando así un día idílico con la tranquilidad que solo Oleiros puede ofrecer al regresar a casa.