El Ayuntamiento de Oleiros ha reiterado su demanda a la Xunta de Galicia para que se autorice el uso de aguas residuales tratadas en el riego del campo de golf de Xaz. Desde su apertura, hace más de cuatro años, este sistema de riego planificado aún no se ha implementado, obligando a la instalación a depender del agua potable de la red general. El uso de agua depurada fue una de las condiciones establecidas inicialmente por motivos medioambientales, pero la falta de coordinación entre las consellerías de Medio Ambiente y Sanidade ha impedido la activación de la solución técnica prevista.
Actualmente, el campo de golf consume más de 38.500 metros cúbicos de agua potable cada trimestre, lo que representa un gasto anual estimado de 336.000 euros. El Ayuntamiento ha expresado su preocupación por los altos costos económicos y los impactos ambientales de esta situación, afirmando que la falta de gestión por parte de la Xunta agrava el problema. De nuevo, el Gobierno local ha solicitado a la Xunta una resolución urgente del expediente correspondiente, enfatizando que su objetivo es evitar que el riego con agua potable afecte el consumo de recursos hídricos.