Este jueves, el Ayuntamiento de Oleiros mostró su descontento con la falta de transporte universitario al colocar un autobús destartalado en la parada de Santa Cristina. Este vehículo simboliza la negativa de la Xunta de Galicia a establecer un servicio de transporte público directo entre Perillo y la Universidad de A Coruña. Al volante del autobús, un muñeco que representa a Judit Fontela, directora general de Movilidad, portaba un letrero que decía que el servicio "non arranca".
El alcalde, Ángel García Seoane, hizo hincapié en que más de 800 personas, entre estudiantes y profesores, dependen diariamente de esta conexión. Además, subrayó que la falta de este servicio no solo afecta a Oleiros, sino también a residentes de Sada, Bergondo y Betanzos, que podrían beneficiarse del mismo. La situación se ha calificado de discriminatoria, teniendo en cuenta que otros municipios como Culleredo y Arteijo ya tienen conexiones directas con la universidad.
Desde el Concello, se ha exigido la creación de una línea de autobús que funcione de manera circular durante las franjas horarias de entrada y salida de clases, así como la implementación de un Consorcio Metropolitano de Transporte. Este pedido subraya los problemas de movilidad que enfrentan miles de ciudadanos a diario, con la crítica de que la Xunta se niega a resolver esta situación.