Verónica Campos, educadora ambiental del Ceida, ha estado investigando las historias ocultas de las fiestas que tuvieron lugar en el castillo de Santa Cruz, una fortaleza del siglo XVI situada en Oleiros. Al revisar los archivos de prensa histórica, ha descubierto un período poco documentado entre 1860 y principios del siglo XX, revelando un insólito trueque que involucró al padre de Pablo Picasso y la vida social de la élite coruñesa. Durante este tiempo, el castillo se convirtió en un epicentro de celebraciones, donde notables políticos y artistas se reunían.
La transformación del castillo en un centro cultural se consolidó en 1892, después de que José Quiroga se mudara allí tras su separación de Emilia Pardo Bazán. Se instituyó una serie de festejos conocidos como los "Viernes de Santa Cruz", a los que asistían figuras prominentes de la sociedad. Estos eventos eran tan lujosos que el castillo fue pionero en instalaciones modernas como la iluminación de acetileno. Las historias de las recepciones, la cultura y el glamour de la época han perdurado en la memoria colectivo de Oleiros, donde la influencia de estas celebraciones llegó a modificar el trazado de carreteras.
Verónica Campos sigue realizando visitas guiadas para compartir estas fascinantes historias con los visitantes, demostrando que el castillo de Santa Cruz fue mucho más que una fortaleza defensiva; fue un símbolo de la vida cultural del siglo XIX. Su investigación continúa, buscando dar luz a más secretos de este emblemático lugar que cada año recibe a miles de turistas.