El Ayuntamiento de Oleiros ha decidido intervenir en el caso de una vivienda abandonada en O Carballo, un inmueble que ha generado preocupación entre los vecinos por su mal estado. El alcalde, Ángel García Seoane, ha señalado que se busca impulsar el derribo de la edificación para eliminar riesgos que puedan comprometer la seguridad pública y evitar focos de suciedad.
Esta actuación se produce tras denuncias vecinales y poco después de que el Ayuntamiento recibiera una solicitud para demoler las antiguas instalaciones de un concesionario en Perillo. García Seoane ha advertido que, si los propietarios no toman medidas, el Ayuntamiento podría llevar a cabo el derribo y reclamar luego los costos. La ley permite esta intervención para garantizar edificaciones seguras y salubres en la comunidad.
El gobierno local enfatiza la importancia de actuar antes de que el deterioro de la vivienda se convierta en un problema mayor. Las acciones contra edificaciones ruinosas han sido un tema recurrente en Oleiros, y el reciente caso subraya el compromiso municipal con la mejora del paisaje urbano y la seguridad de los residentes.