La Casa Cervigón, situada en Oleiros, alberga lo que se considera el primer jardín moderno de Galicia. Este jardín, diseñado en 1938 por el arquitecto Jordi Tell i Novellas, marcó un cambio en la concepción de los jardines en la región, dejando atrás estilos clásicos. El espacio cuenta con una amplia pradera verde en pendiente que finaliza en un mirador en pérgola, ofreciendo vistas espectaculares. Además, la finca incluye un pequeño islote para la pesca, visible desde la playa de Santa Cristina.
Ricardo Varela, en su publicación Barcos no Xardín, destaca el valor arquitectónico y único de este jardín dentro del patrimonio gallego. En la parte frontal de la casa, Tell diseñó un espacio que, de forma irónica, se asemeja a un helipuerto. En el jardín, Varela también observa un camino que forma la letra T, como firma del arquitecto. Aunque el diseño incluía originalmente una fila de cipreses, esta parte no llegó a ejecutarse.
No obstante, la Casa Cervigón no es el único jardín moderno en Oleiros; la Casa Caramés, cerca de la Nacional 6, también es un ejemplo del estilo vanguardista de la época, aunque su jardín ya no existe. Este otro espacio, que contaba con dos niveles y varios senderos, reflejaba la importancia de la jardinería en el entorno natural de su época.