César Óscar López, un vecino de Arillo en Oleiros, se encuentra lidiando desde hace tres años con una situación preocupante: cinco camadas de gatos sin hogar en su propiedad. Este problema ha crecido desde que una gata se instaló en la zona, y actualmente estima que hay más de veinte gatos en la colonia. La situación ha llegado a ser un foco de conflicto vecinal, sobre todo con el miedo a que la proliferación de estos animales incremente los riesgos de salud y seguridad en su entorno.

López señala que ha contactado en numerosas ocasiones con el Concello y el Consorcio As Mariñas para solicitar ayuda y que cumplan con el artículo 22 de la Ley de Bienestar Animal, que indica que corresponde a los ayuntamientos el control de la población de animales abandonados. Sin embargo, sus reclamaciones han sido en gran parte ignoradas. A pesar de los esfuerzos de César para cuidar de los gatos, incluyendo la construcción de un refugio improvisado, el problema persiste y las consecuencias son graves, con gatos atropellados y deshidratados que han sido hallados en la maleza.

Desde el Consorcio As Mariñas aseguran que han realizado intervenciones en otros puntos de Oleiros y que el control de gatos comunitarios se lleva a cabo mediante el método CER, aunque en el caso de Arillo aseguran que no han identificado una colonia significativa en el área. Sin embargo, muchos vecinos piensan que la situación necesita urgentemente atención y que no se está gestionando adecuadamente.