El pasado martes, un joven que practicaba kayak en la playa de Santa Cristina, en Oleiros, fue salvado por Roberto Lage, quien se encontraba haciendo wingfoil en la zona. El joven y un compañero se encontraron en apuros al ser arrastrados por la fuerte corriente, y aunque uno logró llegar a la costa y alertar a los servicios de emergencia, fue Lage quien finalmente rescató a la víctima que no podía regresar a su kayak debido al frío y al shock.

Lage, al escuchar los gritos de auxilio, actuó con rapidez y experiencia. "Lo principal es no acercarse mucho a la persona que está en peligro", explicaba, destacando la importancia de mantener la calma durante la situación crítica. Al final, la intervención de este particular fue clave para evitar una tragedia, ya que el joven rescatado presentaba síntomas de hipotermia al regresar a la orilla. Este incidente resalta la importancia de la seguridad en actividades acuáticas, especialmente en condiciones adversas.