Antonio Hermida, propietario de A Churrasqueira en Perillo, ha lanzado una particular súplica a sus clientes utilizando el humor y la poesía. En su llamativa petición, que se puede ver en carteles en su local, insiste en que los clientes realicen sus pedidos con antelación. Durante los fines de semana, su negocio puede preparar hasta 60 pollos asados y 30 raciones de churrasco, lo que implica mucha planificación. "Clientes míos del alma, os ruego y os suplico, que me llaméis con antelación. Si lo hacéis, no os daré un beso, pero os prometo que dejaré de dar el coñazo", dice Antonio en su carteles.
El hostelero destaca que, a menudo, los pedidos se realizan tarde, lo que provoca mayores costos y desperdicio. Explica que el carbón, un elemento esencial para su asador, es muy caro y, al encargar con tiempo, se pueden evitar gastos y reducir la cantidad de comida no utilizada. Antonio recuerda que la mejor hora para hacer los encargos es de 09:00 a 12:00. A través de su risa y retranca, busca generar conciencia entre los clientes sobre la importancia de la anticipación en los pedidos.