El convento de la calle Panaderas en La Coruña ha recuperado el retablo de la Transfiguración, una impresionante obra barroca de 11 metros, diseñada por Fernando de Casas y Novoa y ejecutada por el taller de Miguel de Romay. Esta obra, que había sido trasladada a Oleiros cuando las monjas cambiaron de convento en 1982, volvió a su lugar original gracias a los esfuerzos del programa de voluntariado de Amigos de las Capuchinas, coordinado por Pablo Carballido.

El reestreno del retablo se celebró con una inauguración oficial y la participación del Coro Cantábile, junto con la asistencia de importantes figuras, como el arzobispo Francisco José Prieto y la abadesa María del Carmen Vázquez. La comunidad de religiosas expresó su alegría por el regreso de esta obra, considerada un tesoro de la ciudad, y se anunciará una conferencia sobre su historia y significado en el futuro.