La entrada de Oleiros está experimentando un estancamiento en los proyectos residenciales debido a la proximidad de la carretera N-6. Este cambio en la percepción del espacio refleja las crecientes preocupaciones de los vecinos por la calidad de vida y la preservación del entorno natural frente a urbanizaciones masivas. Históricamente, vivir cerca de una carretera era considerado un símbolo de prestigio, pero esta percepción ha cambiado, inclinándose ahora hacia desarrollos con vistas a la ría.

Recientemente, se han llevado a cabo trabajos de desbroce que han permitido visualizar la ría, antes oculta por una densa vegetación de matorrales y zarzas. A pesar de este esfuerzo, el esperado proyecto de urbanización en Perillo, junto a Sol y Mar, continúa sin avances concretos. Esta situación invita a reflexionar sobre el futuro del desarrollo urbano en Oleiros, planteando interrogantes sobre cómo equilibrar la necesidad de vivienda con la conservación del patrimonio natural.