Este sábado, la comunidad de hermanas Clarisas Capuchinas de Santa Cruz en Oleiros llevó a cabo una jornada de acción de gracias. La Eucaristía, presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco José Prieto, fue un reconocimiento a la historia de esta comunidad que comenzó en A Coruña en el siglo XVII y continuó su labor en Oleiros desde 1982.
El arzobispo, en su homilía, subrayó el valor de la vida contemplativa como un “inmenso regalo” para la diócesis y la sociedad. Resaltó que su legado espiritual persiste, agradeciendo lo que la comunidad ha sido y ha hecho. Además, se celebró el retorno del retablo de la Transfiguración a su templo original en Panaderas, uniendo dos momentos significativos en la historia religiosa de la región.