Los trabajadores que desarrollan su actividad en el exterior se enfrentan a un desafío constante: la adaptación diaria a las condiciones climáticas. En Oleiros, Gonzalo Pintané, técnico superior en aplicaciones paisajistas con 16 años de experiencia, ejemplifica esta realidad. Su jornada comienza con la revisión del móvil para consultar las aplicaciones meteorológicas, una práctica que repite varias veces al día. Aunque planifica la semana de trabajo en función del tiempo previsto, la meteorología impone sus propias reglas.

La temporada ha traído consigo una serie de temporales que han dejado su huella en la zona. Recientemente, Pintané se ocupaba de retirar los restos de un árbol derribado por uno de estos eventos en Bastiagueiro (Oleiros). Este tipo de situaciones son habituales para quienes trabajan en sectores como el de jardinería y paisajismo, donde la naturaleza es tanto el escenario como el principal desafío. El trabajo en exterior requiere una flexibilidad constante y la disposición de estar preparado para cualquier eventualidad que el tiempo presente.