El Concello de Oleiros celebró un pleno extraordinario el miércoles 20 de mayo, que fue solicitado por la oposición tras la suspensión de la sesión ordinaria en abril. Sin embargo, la reunión se tornó en un significativo cruce de acusaciones, donde el alcalde, Ángel García Seoane, amenazó en varias ocasiones con expulsar a los concejales del PSOE por sus constantes interrupciones y provocaciones. En medio de un ambiente muy tenso, se intercambiaron descalificaciones como 'bufón' e 'impresentable'.
Las críticas por la falta de sesiones ordinarias se centraron no solo en los insultos, sino también en la preocupante duración de las plenas, que son limitadas a solo 30 minutos, lo que resulta en tiempos demasiado cortos para discutir adecuadamente los temas importantes. El PSOE, junto con otros grupos como el PP y el BNG, cuestionó el elevado coste de la estructura política municipal, pidiendo mayor transparencia sobre gastos vinculados a los concejales y asesores.
Pese a que el alcalde defendió la decisión de no realizar plenos ordinarios como una medida de ahorro y eficiencia, la oposición plantea que esta situación limita el control del ejecutivo, destacando la importancia del pleno como el principal espacio de debate político. Al finalizar esta sesión, se realizó la sesión ordinaria, a la cual se llevaron temas como la modificación puntual del PXOM y otros asuntos administrativos, aunque el ambiente de tensión previo siguió marcando el clima del día.