En su primer año como alcaldesa de Cambre, Diana Piñeiro ha enfrentado múltiples desafíos debido a la situación de desestructuración del Concello. A pesar de las dificultades, expresa un balance positivo y afirma que su objetivo es estabilizar la administración. Piñeiro también menciona que ve a Oleiros y Arteixo como ejemplos de buena gestión, apuntando que espera que Cambre pueda alcanzar un nivel similar de desarrollo. "Una vez normalicemos el Concello, llegaremos a ser como Oleiros", indica, destacando la necesidad de atraer proyectos y mejorar las infraestructuras en su municipio. Además, considera vital el diálogo con los vecinos y la resolución de sus necesidades cotidianas.