La llegada del verano ha reavivado el interés por las piscinas en muchas familias gallegas, especialmente en la comarca de A Coruña. Después de un período de alta demanda durante la pandemia, ahora los tiempos de espera para la construcción o reforma de una piscina han disminuido de un año a seis o siete meses. Entre las empresas que operan en esta área, Multiocio Galicia, ubicada en Oleiros, mantiene una demanda "ligeramente alcista", según su representante Raúl Pérez.

Sin embargo, el sector enfrenta un problema de escasez de mano de obra. A pesar de que existen numerosos encargos, las empresas como Construcciones Deportivas Sada reportan dificultades para encontrar personal cualificado. Silvia Arca, de dicha empresa, señala que, aunque el negocio es próspero, el panorama para contratar empleados es desalentador y la formación especializada es costosa y prolongada. Además, la tendencia actual en diseño de piscinas se ha desplazado hacia modelos más pequeños y equipados, reflejando las limitaciones de espacio en las parcelas actuales.